Carro electrico contamina mas

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La contaminación indirecta de los coches eléctricos

Los observadores del sector temen ahora que la producción de baterías, a menos que cambie drásticamente, junto con la producción de electricidad, produzca más contaminantes atmosféricos que los motores de gasolina y diésel más eficientes del momento. Esta es una circunstancia aleccionadora que no suele ser mencionada por los responsables de los fabricantes de coches eléctricos, pero los VE tendrán muchas ventajas que se dejarán sentir en ciudades hipercontaminadas como Pekín, aunque la producción de baterías acabe aumentando la contaminación atmosférica. Por lo tanto, estas ciudades se beneficiarán de una menor contaminación atmosférica a nivel local, mientras que emitirán más contaminación atmosférica en otros lugares. Es una compensación extraña, pero la contribución de los vehículos eléctricos a un aire más limpio en las ciudades puede producir una especie de espejismo a nivel local, ya que las fábricas que funcionan con carbón producen las baterías y más contaminación.
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Vehículo de hidrógeno

Los coches eléctricos (o vehículos eléctricos, VE) tienen diferentes impactos ambientales en comparación con los vehículos convencionales con motor de combustión interna (VCI). Mientras que algunos aspectos de su producción pueden inducir impactos ambientales similares, menores o alternativos, algunos modelos producen pocas o ninguna emisión del tubo de escape, y algunos tienen el potencial de reducir la dependencia del petróleo y las emisiones de gases de efecto invernadero, dependiendo de la fuente de electricidad utilizada para cargarlos, y los efectos sobre la salud de la contaminación del aire[1][2][3][4] Los motores eléctricos son significativamente más eficientes que los motores de combustión interna y, por lo tanto, incluso teniendo en cuenta las eficiencias típicas del plan de energía y las pérdidas de distribución,[5] se requiere menos energía para operar un EV. La producción de baterías para los coches eléctricos requiere recursos y energía adicionales, por lo que pueden tener una mayor huella medioambiental desde la fase de producción[6][7] Los VE también generan diferentes impactos en su funcionamiento y mantenimiento. Los VE suelen ser más pesados y podrían producir más polvo de los neumáticos, los frenos y la carretera, pero su frenado regenerativo podría reducir la contaminación por partículas de los frenos[8] Los VE son mecánicamente más sencillos, lo que reduce el uso y la eliminación del aceite del motor.

Estadísticas sobre las emisiones de los coches eléctricos

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la contaminación del aire exterior causa 4,2 millones de muertes prematuras al año. Esto significa que una de cada 20 muertes está causada, al menos en parte, por la contaminación atmosférica.
Una quinta parte de los gases de efecto invernadero de Europa procede del sector del transporte por carretera.  El transporte es un campo en el que todos los consumidores pueden influir con sus decisiones.  El objetivo a largo plazo es alimentar el transporte eléctrico totalmente con energías renovables. Los coches eléctricos de carbón no son ecológicos, pero sin duda son un paso más hacia un mundo descarbonizado. Las inversiones en tecnologías de bloqueo, como los coches con motor de combustión interna, nos obligan a quedarnos con ellas durante décadas.
Uno de los argumentos más comunes en contra de los coches eléctricos es que su producción produce más emisiones que la fabricación de coches con motor de combustión interna (ICE).  La extracción y el procesamiento del litio y el cobalto para las baterías hacen que los procesos de producción tengan un mayor impacto ambiental. Sin embargo, los VE compensan las altas emisiones de la fase de producción con las bajas emisiones del tubo de escape cuando se comparan VE y coches con motor de combustión interna similares.

Huella de carbono del coche eléctrico frente al de gas

Una media del 60% de la electricidad producida en el mundo procede del carbón y el gas, es decir, de los combustibles fósiles. Esto significa que un coche eléctrico produce casi tanto CO2 por kilómetro como un vehículo de gasolina o diesel.
En Europa, sin embargo, la situación es bastante mejor. En Bélgica, por ejemplo, la electricidad se genera principalmente con fuentes de energía de cero emisiones, aunque éstas también pueden dar lugar a dudas:
Esto significa que un e-car en Bélgica produce entre 3 y 4 veces menos CO2 por kilómetro que un coche clásico. Y además, según un estudio realizado por la VUB, un vehículo eléctrico produce incluso 15 veces menos CO2 cuando funciona exclusivamente con energía verde.
Un e-car será responsable durante toda su vida de la emisión de CO2: desde la fabricación, el suministro y el uso, hasta el reciclaje de las piezas. La fabricación de las baterías implica el uso de una gran cantidad de energía y suele generar mucha contaminación.
Además, estas baterías de coche necesitan materiales muy específicos que a menudo son escasos. La extracción de litio o cobalto, en particular, suele tener un gran peso en términos medioambientales y humanos. Por no hablar del enorme problema del reciclaje…

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